El reino de lo forzado

 Por Lucía Agosta

“W.E” El romance del siglo, película dirigida por la cantante Madonna

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Luego de haber dirigido su primera película “Fifth and Windsom” (Obscenidades y sabiduría), estrenada en el 2008 y calificada por la crítica como “una comedia dramática tonta y de mal gusto”, Madonna decidió aventurarse tras las cámaras una vez más,  y eligió para hacerlo,  la controversial historia real sobre los Duques de Windsor.

El film,  estrenado este jueves en todas las salas, cuenta la historia de amor entre la norteamericana Wallis Simpson y Edward Windsor, heredero al trono y posteriormente rey británico,  en paralelo con la historia de una mujer en 1998, llamada Wally Winthrop y los hechos que le ocurren a esta y  que coinciden en muchos aspectos con la problemática que atraviesa la duquesa.

Wally pasa sus días soñando despierta y recorriendo la galería de arte en donde yacen objetos y otras reliquias de los duques, mientras se escapa de su vida cotidiana en donde la espera un marido no malo,  sino malvado, que lejos está de tratarla con la delicadeza y respeto que una dama merece.

 Madonna decide enfocarse en las mujeres de esta historia y en los sacrificios que deben hacer para alcanzar el verdadero amor,  y por eso insiste en mostrarnos a mujeres apasionadas que resisten a todo lo que pueda cruzarse en su camino.

El empeño que pone la directora en que quede claro este mensaje, provoca que olvide todos los otros elementos a los que habría que haberle dado mayor prioridad, en especial, a la historia sobre El romance del siglo.

 Por otro lado, la cantante devenida directora lleva tan al extremo los rasgos de sus personajes que por momentos el espectador tiene la sensación de encontrarse ante una parodia y no ante un drama romántico.

¿Acaso no era suficiente que el marido de Wally tuviera una amante y no quisiera tener hijos con ella? ¿Era necesario que además fuera golpeador, bebedor y desconsiderado para con todas sus opiniones y sentimientos?

 El príncipe, que encarna el sueño predecible de toda mujer predecible ya que reúne todas las condiciones esperadas en un hombre, tiene diálogos naturalmente predecibles que buscan reforzar estas características:

:_ “This is a place of decent man and woman,  living in indecent conditions, and something must be done!” (Este es un lugar en donde hombres y mujeres decentes viven en condiciones indecentes y algo debemos hacer!,  frase que acompaña con una expresión de indignación ante la pobreza que observa a  su alrededor.

Esto nos afirma que Madonna carece de la sensibilidad que posee un director,  y  otro error grave aparece en su objetivo de hacerles realizar a sus actores ciertas acciones, únicamente porque se ven estéticamente “lindas” cinematográficamente.

 En referencia a esto, una de las secuencias que más llama la atención, es cuando el duque y la duquesa debaten sobre que hacer con respecto a su polémica relación, mientras giran arbitrariamente alrededor de un árbol.

 O podemos preguntarnos porqué ambos personajes femeninos encuentran la necesidad de dibujar en el espejo W.E con un lápiz labial. ¿Qué las impulsa a realizar esta acción además de que “en cámara se vea lindo”?

Ambas situaciones carecen por completo de naturalidad.

 De todos modos, no podemos ignorar que en esta segunda dirección,  Madonna subió la apuesta con su intento de retratar un hecho histórico,  y están correctamente logrados los fragmentos de documental y material de archivo introducidos en el film, al igual que la dirección de arte, que muestra una visión acertada de la década del 30’.

Un drama romántico dirigido por Madonna que cuenta la apasionada historia de dos personajes reconocidos mundialmente  llevará gente a las salas, en especial al público femenino, pero si hay algo de lo que estábamos seguros y que con “El romance del siglo” se confirma, es que Madonna debería focalizar sus energías en su sobrada carrera exitosa de cantante, y dejar hacer cine a los que saben.

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