Tesis sobre un homicidio

tesis

Por Daniela Fernández

Silencio absoluto; espectadores confundidos, incrédulos, sorprendidos abandonaron la sala 7 del cine debatiendo el inesperado final de la película argentina basada en el libro “Tesis sobre un homicidio” de Diego Paszkowsk.

 La mayoría disconforme, muchos como yo misma sin entender o tratando de entender el mismo, y otros pocos fascinados. Para la tranquilidad de los lectores que quieran ver la película, no voy a contar el desenlace de la historia policial que se estrenó en día Jueves 17 de Enero, pero puedo decir que me quedé con una sensación extraña,  sin poder calificar a la película como buena o mala. Al contrario, un debate se hizo presente en mí  y comencé a pensar en la importancia del principio y el desenlace en la historia de cualquier película y de cómo pueden influir los mismos en la valoración del film como bueno o malo.

 En mi opinión, el principio tiene que ser un gancho que sirva para hundirnos en el mundo de la historia, tanto desde la música, el guión y las imágenes. Considero que una película con un principio malo puede remontarse, sin embargo un final malo es irremontable simplemente porque a continuación de la última escena no hay nada más que los créditos. Claramente, el final es lo último que se visualiza y por más que el desarrollo sea excelente, si el desenlace es malo o confuso, cualquier espectador termina con una sensación extraña, incompleta.

Esto es lo que sucede con el film del director Hernán Goldfrid ( Música en espera) “Tesis de un homicidio”. Comienza bien, con un argumento y situación clara y atrapante: un asesinato en la Facultad de Derecho de la UBA, donde dicta clases el abogado y escritor de un libro recientemente publicado, Roberto Bermúdez ( Ricardo Darín). Sin embargo, la intensa obsesión del protagonista para demostrar que el asesino del crimen es el provocador y soberbio alumno de su clase Gonzalo Ruiz Cordera, torna un poco confuso la segunda mitad de la historia. Sucede que es a partir del  encuentro entre ambos personajes principales durante la presentación del libro del ya retirado abogado cuando el ego de Bermúdez  se ve afectado por un planteo bien fundamentado y contrario a su ideología realizado por uno de sus mejores estudiantes Gonzalo Ruiz Cordera. A partir de allí ninguna prueba válida ni persona racional ni cercana podrá calmar su obsesión en desenmascarar a su alumno como un psicópata asesino responsable de dos asesinatos similares.

 

El film cuenta con elementos que se destacan como las buenas actuaciones, principalmente por parte de Ricardo Darín y Alberto Ammann , excelente fotografía con planos interesantes que no suelen disfrutarse muy seguido en el cine, la ambientación en tiempo y espacio ubicándonos en lugares como la Facultad de Derecho, la turística Floralis Genérica , un centro cultural que podría ser el MALBA, el recital de Fuerza Bruta  y elementos como la reciente moneda de 2 pesos, , etc.

Como muchas veces sucede cuando se realiza una versión cinematográfica de un libro, podemos apreciar diferencias entre la versión literaria y la fílmica. En el libro original los roles protagónicos se encuentran más marcados y con relevancia equivalente, ya que la historia cuenta con dos narradores: Bermúdez y el alumno. Ambos muestran sus formas de pensar a partir del asesinato: el profesor intenta probar que su alumno es el causante del crimen y el alumno realiza su tesis defendiendo la teoría  de que es posible cometer un crimen sin que la justicia pueda condenar al responsable. El director Hernán Goldfrid tomó la decisión de focalizar la voz narradora únicamente desde la perspectiva del personaje interpretado por Ricardo Darín.

El autor del libro expone a diario Perfil: “En cuanto al final, el de la película es distinto al de mi novela, lo que, según creo, potencia la idea de acercarse a Tesis sobre un homicidio tanto en uno como en otro formato, para encarar así el sutil ejercicio de encontrar semejanzas y diferencias entre uno y otro. Sinceramente, espero que todos disfruten tanto de la novela como de la película, y mucho más de las dos en su conjunto”.

A pesar de lo expuesto, considero que se trata de un film digno de ver para acercarse al cine local ya que la calidad de la fotografía y de la mayoría de las actuaciones son muy buenas, y principalmente, para crear una propia opinión sobre la película. Es notable que el cine argentino convoca cada vez a mayor cantidad de espectadores, ya que durante el fin de semana las salas se encontraron llenas en la mayoría de las funciones, convocando a más de 41 mil personas el día de su estreno comercial logrando ocupar el primer puesto en la taquilla argentina del día Jueves.

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