Una charla con Joaquin Hidalgo

En diversas temáticas, el libro mantiene un protagonismo esperanzador en relación a un mercado disponible y el área de gastronomía  y vinos, en Argentina y en el mundo responde a una tendencia foodie, mezcla de moda y avance en la calidad del consumo del comer y el beber. Una charla con el periodista especializado Joaquin Hidalgo.

milhojas poison mag

Foto:Planeta Joy

El libro como fetiche y no tanto como objeto de utilidad encuentra un claro ejemplo en el boom editorial de publicaciones relativas al área de la enogastronomía : lo que une este tipo de publicaciones más allá de su temática es que son objetos de cuidada edición, con buenas fotografías y a precios naturalmente altos. Muchas veces con recetas no del todo aplicables para la vida cotidiana, estos libros están demostrando que el consumidor del rubro gourmet o del “lifestyle” en general no duda en adquirirlos si bien el precio de este tipo de productos muchas veces no esté al alcance de su economía.

Por este motivo, conversamos con Joaquín Hidalgo, periodista y organizador del ciclo Milhojas de la Feria del Libro, que abrió un amplio panorama de discusión a través de invitados como Narda Lepes, Osvaldo Gross, Pietro Sorba, entre otros.

¿Cómo surge la idea del ciclo MILHOJAS?

Milhojas nació este año de la necesidad patente de renovar la Feria del Libro. Así, los organizadores de la feria buscaron elementos que pudieran tentar al público y de la mano de un boom editorial sobre la gastronomía, resultó la posibilidad de armar un ciclo sobre el tema. Ahí fue que me convocaron para armar el programa, seleccionar los temas y trabajar en la convocatoria a los autores. De paso, se inauguró una nueva propuesta que vienen a ser los ciclos temáticos.

¿ Cuando empieza a surgir este boom editorial por el libro “objeto” o para regalar de gastronomía y vinos que desplaza el típico libro de recetas?

El boom editorial nace de la mano del libro objeto, como bien apuntás. El que inauguró esa brecha en nuestro país fue Comer y pasarla bien, el primer libro de Narda Leppes, editado en 2007.Ese libro lleva doce ediciones en la calle y cuesta hoy trescientos veinte pesos. Bien mirado, o al menos como las editoriales lo miran, existe un consumidor dispuesto a pagar esos valores por un libro que sea algo más que un recetario. Digamos, un objeto que le despierte otros intereses e inquietudes y que además lo complete estéticamente. Como el libro de Narda, Mallmann, Gross y Asta son buenos ejemplos. Fuera, el laburo de Jamie Olivier, por ejemplo.

  Si tenemos en cuenta que el libro en general ha dejado de venderse como antes ¿ Cómo te parece que se explica que este tipo de publicaciones encuentren un mercado dispuesto a pagar su valor ?

La realidad es que estos libros hoy son un segmento saludable de ventas y se encuentran entre los que más rápidamente crecieron en ventas en los últimos cinco años. Por otro lado, el consumidor de gastronomía está dispuesto a pagar por lo que le gusta, entonces el circuito cierra favorablemente.

Por último: ¿cuesta caro comer en Buenos Aires o hay opciones inteligentes que no atenten demasiado la economía?

La verdad es que sí, pero no son especialmente muchos y no son lugares que estéticamente   estén a la tendencia, obviamente. Pero apuntando a peruanos de mediana gama, por ejemplo, está Lucumma,  en relación a restaurantes de pastas Salgado Alimentos y si hablamos de pizzerías tenés la opción de Siamo Nel Forno, son lugares que definitivamente permiten comer bien invirtiendo menos de cien pesos por persona.

Foto : gentileza Planeta Joy
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