Golpes a mi puerta

Por Gustavo Eduardo Rosatto

La obra escrita por Juan Carlos Gené, con la dirección de Eduardo Graham, se presenta en Andamio 90. Una obra de gran calidad que narra una fuerte historia ambientada en los regímenes opresivos de la Latinoamérica de los 70´. Para fortalecer la memoria, la emoción y nuestros rasgos de humanidad.

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Fortalecer la memoria es para un pueblo revitalizar también el vínculo con su identidad, esa esencia que aparece en estado de permanente transformación, pero que engloba dentro de sí las heridas más profundas que marcan a una comunidad. En la memoria se conjugan ideas, valores, luchas y sobre todo historias. Pequeños fragmentos en la vida de algunas personas que transportan en sí mismas la significación de todo un período.

Juan Carlos Gené desde el exilio, y en conjunto con otros artistas latinoamericanos en su misma situación, le dio vida a una pieza que  construye un relato susceptible de ser parte de la memoria de algún país latinoamericano en la década de los 70´. Una historia que retrata con un realismo punzante esa época de autoritarismo feroz, ese período marcado por el dolor y el sufrimiento que dejó huellas tan profundas en toda la región. Haciendo énfasis en los sectores más necesitados, que siempre terminan siendo las víctimas de aquellos gobiernos que descuidan lo humano y lo social en aspiraciones e intereses ajenos a su pueblo.

Es así como surge “Golpes a mi puerta”, una obra que cuenta la historia de dos monjas: Ana (Daniela Catz) y Ursula (Maia Francia) que defienden la humildad y la pobreza como camino de iluminación, en un contexto de ocupación militar del pueblo en que residen. En esa situación signada por las persecuciones, las requisas y el constante sonar de las patrullas, Ana decide auxiliar a un joven militante de la resistencia  llamado Pablo (Ariel Guazzone) dándole refugio en su hogar. Esta situación desemboca en una serie de reflexiones por parte de las religiosas respecto al conflicto que se daba en su país, a su rol y al de toda la estructura eclesiástica dentro de ese entorno de opresión y a la condición humana en sí misma. Sin embargo genera también sospechas en un liberal, de nombre Cerone (Camilo Parodi), puesto a cargo de la zona tras un pacto con la milicia, que tenía una tirante relación con los altos cargos de la Iglesia. Esas conjeturas en la mente de este personaje se van corporizando en un estado de inquisición y en una tensión que termina marcando el tono de la historia.  Entre la ansiedad y la angustia se van desenvolviendo los hechos construyendo una calidad dramática destacable.

La construcción de la puesta así como el texto original comparten su carácter realista, lo que desemboca por un lado en el carácter lineal de la narración, en el sentido que el desarrollo de la obra presenta una sucesión de momentos con una interconexión directa. Por otro lado se genera la construcción de una escenografía y vestuario, a cargo de Carlos Di Pasquo, que confecciona, replica y toma elementos que recrean con calidad la realidad de esa época, y que corporizan ese hogar austero en el que conviven los personajes, pero también, con un gran aprovechamiento del espacio, y a partir de un tratamiento desde la sinécdoque, amplía el campo de acción a otros lugares de trascendencia dentro de la historia.

Un punto fundamental para el éxito de la propuesta son las excepcionales actuaciones de todos y cada uno de los protagonistas así como los aportes de todos los participantes en la performance dramática. El nivel de dedicación y calidad de sus participaciones elevan a la obra y terminan de construir la profundidad de los sentimientos y los climas que recorre la obra. Un grado de compromiso y dedicación que se ve en la entrega a nivel emocional y corporal que cada personaje requiere y que cada actor desarrolla en su composición.

Otro punto fuerte de la obra radica en la música (de Camilo Parodi) no sólo por el perfecto marco que genera para la historia sino también por su ejecución en vivo, que junto con los efectos de sonido, también realizados en escena, generan una mayor cercanía con la historia y un fuerte impacto en los espectadores.

Todo esto es articulado gracias a la enorme tarea de Eduardo Graham en la dirección. Un director que parece ser perfecto para esta obra, en función de sus estudios en dirección con el mismo Gené y además por sus conocimientos en Teología y su dedicación a la religión, que consolidan un fuerte compromiso tanto a nivel artístico como conceptual y espiritual visible en cada detalle de la obra.

 

Teatro Andamio ´90. Funciones: Domingos a las 18

Paraná 660, Ciudad de Buenos Aires

Reservas: 4373.5670

http://www.andamio90.org

Localidades $ 60 | Estudiantes y jubilados $40

En Facebook: Golpes a mi puerta

 

Ficha Artística-Técnica

Autor: Juan Carlos Gené

Actúan: Daniela Catz, Maia Francia, Ariel Guazzone,

                Camilo Parodi, Mario Petrosini, Silvina Katz,

   Silvia Trawier, Agustina Iparraguirre,

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