Bonarda y Sauvignon Blanc

Por Patricia Busoni

 

Bonarda argentina

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Hoy confirmado su origen francés, específicamente de Saboya donde se la conoce con el nombre de Corbeau, en Argentina se la confundió durante mucho tiempo con la Bonarda del Piamonte.

Son característicos sus aromas primarios: mucha fruta roja y notas florales. Brinda vinos francos, directos, de colores intensos y bajos en taninos. También puede sorprender con vinos más evolucionados y complejos.

En Argentina es, después de la Malbec, la segunda variedad tinta más cultivada. Tradicionalmente se la utilizó para la elaboración de blends, pero desde hace unas décadas se elaboran varietales de destacada calidad.  Los cortes con Tempranillo y con Syrah resultan muy atractivos.

Sauvignon Blanc

Procede de Francia;  allí, convida con exquisitos vinos secos y espectaculares dulces. Es responsable de los afamados cortes de Burdeos y los elegantes blancos del Valle de Loira. Pero también produce junto con la Semillón y la Muscadelle el néctar de Sauternes.

Sus vinos son muy aromáticos. Predominan sus aromas vegetales: pimiento verde, pasto, hierbas como la valeriana. La fruta está presente: se destaca el pomelo y la pera, también el durazno blanco. Se perciben aromas animales como el pis de gato. Su sabor es algo picante y presenta una acidez con una interesante sequedad.

En Argentina se elaboran excelentes vinos con esta variedad, especialmente en Mendoza. Otros grandes productores son Nueva Zelanda y Chile.

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